Analisis Chequia
República Checa regresa a la Liga A después de conseguir el ascenso desde la Liga B, categoría en la que logró recuperar su lugar entre las principales selecciones del torneo. Su historial en la Nations League registra diez victorias, tres empates y nueve derrotas en 22 encuentros. La selección también participó en el Mundial 2026, aunque no consiguió superar la fase de grupos y solamente sumó un punto gracias al empate 1-1 frente a Sudáfrica. Su último triunfo documentado fue el 3-1 contra Guatemala en junio, mientras que la secuencia más reciente combina tres victorias consecutivas con una derrota, un empate y otra caída. En este nuevo desafío, la localía aparece como uno de sus principales argumentos, especialmente dentro de un grupo en el que Inglaterra y España parten con una importante exigencia competitiva.
Adam Hložek continúa siendo una de las principales referencias ofensivas y suma cinco goles con la selección, mientras la retirada internacional de Patrik Schick deja un espacio importante que el equipo deberá cubrir en ataque. Pavel Šulc aparece como una de las alternativas para acompañar a Hložek, mientras Alex Král y Michal Sadílek aportan opciones para organizar el mediocampo. Comenzar esta campaña sumando como local frente a Croacia puede tener una importancia especial para República Checa, debido a la dificultad del grupo y a la necesidad de acumular puntos desde las primeras jornadas. Sin embargo, el historial directo representa un desafío adicional, ya que la selección checa nunca ha conseguido derrotar a Croacia. Romper esa tendencia exigirá mantener concentración, aprovechar la condición de local y encontrar soluciones ante un adversario acostumbrado a competir en escenarios internacionales de alta exigencia.
Analisis Croacia
Croacia mantiene su lugar habitual en la Liga A y comienza un nuevo ciclo con Slaven Bilić nuevamente al frente de la selección, después de su primera etapa como entrenador entre 2006 y 2012. El conjunto croata también participó en el Mundial 2026, donde alcanzó los dieciseisavos de final antes de quedar eliminado frente a Portugal. Su dinámica reciente combina resultados irregulares, con una secuencia de derrota, victoria, derrota, dos triunfos consecutivos y una nueva caída. En el centro del campo, Luka Modrić continúa siendo una figura importante a sus 41 años y está en condiciones de alcanzar su partido internacional número 203. Su experiencia se complementa con Mateo Kovačić y Luka Sučić, formando un mediocampo con recursos suficientes para controlar diferentes fases del juego.
En ataque, Ante Budimir aparece como la principal referencia y llega con siete goles para Croacia, además de haber comenzado la temporada de clubes con cinco tantos en siete partidos con Osasuna. La capacidad del mediocampo puede adquirir especial relevancia ante una República Checa que buscará aprovechar la energía de jugar como local. Croacia cuenta con alternativas para conservar la posesión durante largos periodos y reducir el ritmo del conjunto checo cuando intente imponer presión. El historial directo también favorece al equipo croata en términos de resultados, con tres victorias y tres empates en seis enfrentamientos, por lo que nunca ha perdido ante este rival. El último duelo terminó 0-0 en octubre de 2025, un resultado que refleja la posibilidad de que este enfrentamiento vuelva a desarrollarse bajo un ritmo controlado, con ambos equipos priorizando el orden y evitando conceder espacios.
